ELUL: Un tiempo de segundas oportunidades y de volver al corazón de Dios
Por: Angie Cristina Peña – Casa Mundial de Adoración Valle de Beraca
La Casa Mundial de Adoración Valle de Beraca entró en un nuevo tiempo el día sábado 23 de agosto de 2025 a las 6:00 p.m., dando la bienvenida al mes hebreo de Elul. Esta celebración se abrió con un acto especial de siembra de frutos de la tierra, recordándonos que cada mes está marcado por un fruto, y en Elul, el fruto profético es la aceituna.
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Durante la reunión se realizó un acto profético al comer del fruto del mes. La aceituna, símbolo del aceite del Espíritu Santo, fue recibida como una representación del cuerpo de Cristo que limpia todo nuestro ser y activa nuestro espíritu para entrar en un tiempo de restauración y renovación.

La fiesta estuvo marcada por actos proféticos, entre ellos danzas, cantos, toques de shofar y expresiones de adoración, donde como congregación nos alineamos con los tiempos de Dios.

El mes de Elul es conocido en la tradición bíblica como un tiempo de segundas oportunidades, un llamado a acercarnos más a nuestro Padre y a prepararnos para el nuevo ciclo espiritual que culmina en las Fiestas de Otoño. Es un mes donde Dios extiende su misericordia y nos invita a examinarnos, a volver a Su presencia y a ser limpiados por Su Espíritu.
En la Escritura encontramos un ejemplo poderoso en la vida de Nehemías, quien en este mes terminó la reconstrucción de los muros y las puertas de Jerusalén. Aunque se levantaron opositores como Sambalat, Tobías y otros enemigos que enviaron cartas y hasta una carta abierta para desanimarlo, Nehemías permaneció con carácter, firmeza y confianza en Dios. Así también, en Elul se nos recuerda que, aunque las pruebas se levanten, el Señor nos da fortaleza para culminar aquello que hemos comenzado bajo Su voluntad.

Hoy, como pueblo de Dios, abrazamos este mes con la certeza de que Elul es un regalo de segundas oportunidades, un tiempo para buscar el rostro del Señor con todo el corazón, volver a Su amor y permitir que el aceite fresco de Su Espíritu nos renueve para vivir en victoria.


Con gozo y gratitud concluimos este inicio del mes de Elul, recordando que es un tiempo de segundas oportunidades, restauración y cercanía con nuestro Padre. Que cada acto profético realizado —las danzas, los cantos, el sonar del shofar y la participación del fruto de la aceituna— sea una semilla de bendición para nuestras vidas y para nuestra congregación.